En 2016, Marga tenía 45 años, vivía en Madrid y hacía lo que hacemos muchas: abrir el armario cada mañana y cerrarlo frustrada. No era un problema de tallas ni de dinero. Era que la ropa que encontraba para mujeres de su edad le hacía sentir exactamente eso: mayor. Y ella no se sentía mayor por dentro.
Un día, después de otra búsqueda infructuosa en internet —esas que te dejan peor de lo que empezaste—, decidió que si no existía la ropa que necesitaba, la crearía ella misma. Así nació Marga&Co.
